¿Qué es la lactancia mixta?

La leche materna es la mejor que puede darse a un recién nacido pero en ocasiones, por motivos de trabajo o de cualquier otra índole, puede que necesitemos pasar a la lactancia mixta, con diferentes cantidades de leche para el pequeño. ¿Qué ventajas e inconvenientes tiene esto?

Esta clase de lactancia puede realizarse de diferentes maneras y cada una debe elegir cuál es la que mejor le conviene: alternando tomas de leche materna y otras tomas de leche de fórmula o primero ofrecer el pecho y después dar el biberón al bebé ¡Tu eliges!

En el momento en el que se habla sobre la lactancia, empieza un gran debate y es que hay que tener en cuenta que todos tenemos una opinión diferente. Por lo tanto, habrán madres que te dirán que solo le tienes que dar el pecho y hay otras que te dirán que la leche artificial.

Todo lo que tienes que saber sobre la lactancia mixta

Lo más común a la hora de alimentar al bebé luego de su nacimiento es que la madre escoja si quiere dar el pecho o que tome el biberón directamente. Esto es porque en realidad, dar el pecho no es una obligación, es una elección, obviamente lo mejor es que el niño tome leche materna, pero no se puede obligar a una madre a hacerlo.

Se puede empezar con una lactancia mixta, aunque no es lo más habitual, lo que sí sucede bastante es que una madre comienza con leche materna y si hay problemas se pasa a la leche artificial. Básicamente una lactancia mixta es que el bebé tome leche materna y leche artificial, en donde se llega a un equilibrio, por ejemplo si la madre no produce mucha leche y tiene que complementar con leche artificial para cubrir las necesidades de su bebé.

Lactancia mixta, una elección difícil

A pesar de la lactancia mixta es algo bueno para el bebé, muchas madres no la escogen porque solo quieren dar pecho a su hijo (pero créanme, hay veces que esto no está a elección, si no que se vuelve una necesidad).

Pues llega un momento en donde el pequeño quiere más y hay que aumentar la porción y tus pechos ya no tienen más. Pero mucho cuidado, si se aumenta mucho la artificial, la producción de leche materna disminuye.

Lo mejor que te puedo recomendar que hagas es que tu pequeño tome leche materna hasta mínimo los 6 meses de edad. Pero si eres de las mujeres que casi no produce para su bebé (complementar con fórmula, pero siempre tratando de dar más leche materna que la artificial).

Desventajas de la lactancia mixta

  • Si el pecho de la madre no se estimula lo suficiente, la producción de leche materna irá reduciéndose hasta desaparecer prácticamente.
  • El precio de la leche de fórmula no es todo lo barato que querríamos y siempre preferiremos darle una de calidad a una barata para ahorrar.
  • La leche de fórmula en muchas ocasiones puede provocar en nuestro bebé estreñimiento, gases y regurgitaciones.

¿A qué se debe el goteo del pecho durante la lactancia?

Muchas mujeres notan que su pecho gotea leche durante la lactancia, en particular en los primeros meses después del parto. Se trata de algo natural que, aunque solo represente un inconveniente a nivel estético, puede resultar bastante incómodo.

Este artículo ofrece detalles acerca de la pérdida de leche durante la lactancia y el papel de la oxitocina en el “reflejo de eyección”. También aporta consejos para madres lactantes que sufren estas pérdidas y explica por qué dar el pecho a demanda es la mejor solución para este problema.

El goteo de leche, un problema frecuente

El goteo de leche -tanto el que se produce entre tomas como el que ocurre en un pecho mientras el bebé mama del otro- sucede con bastante frecuencia en los primeros meses después del parto (e incluso en el tramo final de la gestación, en algunos casos).

Una de las creencias más comunes relacionadas con la lactancia señala que estas pérdidas se deben a que la producción de leche es demasiado abundante. Pero es una creencia falsa, un mito.

La verdadera causa es que el cuerpo de la madre todavía está adaptándose a la lactancia. Aparece entonces otro beneficio de la lactancia a demanda: amamantar al niño siempre que él lo pida y durante el tiempo que él lo desee hace más rápida esa adaptación. El bebé y la madre se regulan y el goteo se acabará antes.

Tal como explica el grupo de apoyo a la lactancia y la maternidad Amagintza, con sede en Pamplona, este goteo se debe a que “los músculos que rodean los conductos terminales en el pezón no están cumpliendo bien su labor de esfinter”. Con el paso del tiempo -unos meses, por lo general- estos músculos “optimizan su rendimiento”, hasta que el pecho de la madre lactante deja de gotear.

La oxitocina y el reflejo de eyección de la leche
En ocasiones, basta que la madre escuche llorar a su hijo para perder algo de leche. El goteo se debe al llamado “reflejo de eyección”, originado por la oxitocina, la hormona encargada de hacer que la leche suba.

Esta hormona responde sobre todo a estímulos táctiles (en particular, el contacto del bebé con el pezón y la areola), pero no solo a ellos. Así es como la leche puede subir y gotear un poco por otros estímulos, como oír el llanto del bebé o, incluso, oler su ropita o pensar en él.

La oxitocina, por su parte, se inhibe ante situaciones como el miedo, la falta de confianza en el propio cuerpo o el consumo de alcohol. Por lo tanto, es importante que la mujer se sienta tranquila y confiada en el momento de amamantar a su hijo (además de evitar las bebidas alcohólicas, y no solo por este motivo).

Consejos para madres lactantes que sufren pérdidas de leche
Estas pérdidas de leche, entonces, son naturales, y el único problema que representan tiene que ver con el aspecto estético. De manera que, mientras el cuerpo de la madre lleva a cabo la adaptación a la lactancia, se pueden tomar algunas medidas para reducir ciertas molestias generadas por ese goteo.

El recurso más utilizado son los discos de lactancia. Estos discos funcionan como pequeñas compresas: se colocan sobre el pezón y su objetivo es absorber la humedad derivada del goteo. Los hay de diversos materiales (algodón, celulosa, seda, lana, etc.).

También pueden ser útiles en caso de pezones irritados o de dermatitis o infecciones, aunque para estos casos son más apropiados los discos aireadores, que evitan que la piel del pezón quede en contacto directo con otra superficie.

Una alternativa son los discos de silicona. A diferencia de los anteriores, que procuran recoger las pérdidas de leche, estos se adhieren al pecho y ejercen una ligera presión para evitar el goteo.

También de silicona se comercializan unas copas recolectoras de leche, pensadas de forma específica para mujeres con pérdidas importantes, es decir, una cantidad más difícil de recoger con un disco normal.

Para las mujeres que, por distintos motivos, no pueden amamantar a sus hijos y sufren este problema, el consejo de los especialistas es que utilicen un extractor de leche, o que lo hagan de manera manual (y si es posible, que la den luego a sus bebés).

En algunos casos, también es efectivo ejercer una presión sobre el pecho con los brazos cruzados en el momento en que se advierte que la secreción está por producirse.

Dar el pecho a demanda, la mejor solución
La principal solución a medio plazo para impedir el goteo de leche es dar el pecho a demanda.

Esta práctica no solo regula la producción de leche según las necesidades del bebé, sino que, además, -como explica la Asociación Española de Pediatría (AEP)- “asegura la ingesta de leche del inicio y del final de la toma, cuya composición es diferente, y se logra un buen vaciamiento del pecho, evitando un excesivo acúmulo de leche que puede ocasionar ingurgitación y mastitis”.

La AEP destaca también el valor emocional de la lactancia, ya que muchos niños buscan también consuelo en el pecho. “Un pequeño que llora y que demanda ser amamantado necesita a su madre”, explica ese organismo, por lo cual “retrasar innecesariamente el momento de la toma causa un sufrimiento evitable tanto para el bebé como para su madre”.

¿Cómo quitarle el pecho a mi bebé?

Existe mucha información sobre cómo darle el pecho al bebé, pero tarde o temprano llega el momento del destete. A veces lo inicia tu pequeñín, otras, la mamá. Aquí te damos algunos consejos para evitar molestias y hacerlo de manera paulatina.

Los pediatras coinciden en que no hay mejor alimento para un bebé que tu leche. Sin embargo, todo proceso llega a su fin.

Quizás tienes que regresar a trabajar, o tienes que pasar largos momentos del día lejos de tu pequeñín, o sientes que ya se cumplió la etapa de la lactancia.

Cualquiera sea la razón, queremos ayudarte en este proceso de dejar de dar pecho, ya que si lo haces de golpe, puede hacerte sufrir a ti y al bebé. Estos consejos son para quienes necesitan destetar al bebé, no para quienes ven que sus bebés han perdido el interés en la lactancia.

También asumimos que estás produciendo gran cantidad de leche. Además, los ofrecemos para quienes desean que su cuerpo se vaya ajustando a esta nueva etapa.

Si tu bebé es menor de un año, necesitarás reemplazar las tomas de leche materna por tomas de fórmula o leche tuya congelada. Sin embargo, no puedes quitarle el pecho de golpe a tu hijo, ya que te extrañará a ti y tu cuerpo no comprenderá lo que sucede. Por eso te sugerimos lo siguiente:

1. Reemplaza una toma cada 3 ó 4 días. Es decir, si tu bebé come cada 4 horas, puedes iniciar el destete dándole en biberón la segunda toma de la mañana. Continúa así por tres días y al cuarto día reemplaza la tercera toma del día por fórmula o leche materna en biberón.

Si tus pechos están muy llenos de leche todavía y estás muy incómoda, espera un día más antes de quitar otra toma. Si al revés, ya tu producción de leche estaba disminuyendo (cosa que puede suceder si das de lactar a tu bebé y complementas con fórmula) y no sientes los pechos llenos, puedes acelerar el destete y quitar una toma de pecho cada dos días.

2. Reemplaza progresivamente las tomas dejando para el final la de la mañana y la de la noche.

Los bebés suelen estar acostumbrados a dormirse en el pecho de mamá.
¿La razón? Primero que nada, generalmente produces más leche en la mañana y cuesta que el cuerpo se vaya acostumbrando a que no se requiere más leche en ese horario.

Por otra parte, la toma de la noche a veces es la más difícil de dejar por temas sicológicos. Por ejemplo, el bebé muchas veces está acostumbrado a dormirse tomando el pecho de mamá. O incluso la madre siente que es un momento muy especial y le cuesta inventar una nueva rutina a la hora de dormir al bebé.

Lo más importante es tomarse las cosas con calma y no angustiarse si no se sigue un calendario establecido para el destete; hay muchas mamás que siguen amamantando a sus hijos sólo en la noche hasta que se sienten listas para abandonar la lactancia completamente… o sus cuerpos ya no producen suficiente leche.

3. No dejes de amamantar de golpe : Destetar de un día a otro hace sufrir al bebé y a la mamá.

Si de la noche a la mañana dejas de lactar a tu bebé, tu bebé sufrirá mucho, no aceptará facilmente la botella y tu cuerpo seguirá produciendo la misma cantidad de leche que estaba acostumbrado. Esto no es bueno porque se pueden tapar los conductos de leche en tus pechos, inflamarse e incluso infectarse.

Cuando se produce una infección, la zona se enrojece, duele mucho y la madre tiene fiebre. Hay que llamar al médico cuanto antes para que confirme el diagnóstico de mastitis (infección al pecho) y recomiende el remedio adecuado (usualmente antibióticos).

4. Alivia tus pechos

Mientras tu cuerpo ajusta la producción de leche puedes sufrir incomodidades.

Pocas mamás primerizas están preparadas para las incomodidades que pueden sufrir al dejar de amamantar a sus bebés. Las molestias se producen porque la leche se acumula y se inflaman los pechos. Para aliviarte, puedes colocarte hojas de repollo (col) frescas y ojalá frías. También puedes alternar entre compresas frías y calientes.

Otras mamás dicen que los baños de tina o duchas calientes calmaban el dolor para ellas. Si notas enrojecimiento en tus pechos, fiebre, dolor de cabeza o tienes síntomas de una gripe, por favor llama a tu médico pues es posible que hayas desarrollado una mastitis.

5. Apapacha mucho a tu bebé: El cariño es básico para superar con éxito el proceso.

El destete puede ser muy difícil para el bebé si no te preocupas de reemplazar esos momentos de conexión tan íntima que compartías con él, por muchos abrazos, cariño y atención. Cárgalo en brazos (no te sorprendas si busca tu pecho), dale un masaje para bebés, llévatelo a pasear… la idea es dedicarle mucha atención hasta que se vaya acostumbrando a que mamá ahora le da de comer de manera diferente, pero con el mismo amor de antes.

Si el bebé rehúsa el biberón y ya tiene más de 6 meses, intenta alimentarlo con vaso entrenador (llamado en inglés sippy cup). En general, si se estima que no se va a lactar exclusivamente el primer año, se aconseja acostumbrar al bebé a tomar leche materna de un biberón después que se ha establecido bien la lactancia materna (entre las 4 a 6 semanas de nacido), para que no lo rechace después.

Mucha suerte y ya lo sabes: no te obligues a dejar de amamantar muy rápido por presiones externas o consejos malos pero bien intencionados.

¿Qué son los collares de lactancia y para que sirven?

Son collares diseñados para las mamás con bebés lactantes y las mamás canguros.

Los collares sirven de estimulación y entretenimiento para el bebé mientras toma el pecho o el biberón evitando así los temidos tirones de pelo, cadenas, pendientes e incluso pellizcos o arañazos de los peques a sus entregadas mamás en cada una de sus tomas.Los bebés se aburren mientras comen, y siempre quieren estar agarrando algo, las orejas de la mamá, la nariz etc. Por eso los collares de lactancia son una solución ideal para entretenerlos, les gusta estar agarrados a algo les hace sentirse seguros y de paso la mamá se relaja .Gracias a sus texturas y coloridos atraen la atención del bebé y ayudan a desarrollar la motricidad fina además de mantenerlo ocupado.En el porteo tienen la misma función. Básicamente consiste en que el niño se distraiga y se sienta tranquilo y feliz!Y además son preciosos, te encantará llevarlos por que son actuales, respetuosos con el medioambiente y quedan bien con todo.Si fuera necesario se pueden lavar a mano en agua fría sin frotar demasiado, aunque no es conveniente dejarlo demasiado tiempo en remojo ya que las bolas de madera al ser naturales podrían deformarse un poco. Se deben secar bien.Nota importante:
Aunque los collares están pensados para que los bebés los puedan rechupetear, en ningún caso son un juguete  por lo que nunca deben ser usados sin la supervisión de un adulto, es de sentido común, al fin y al cabo es un “collar de bolas”.Son de largo ajustable para que te lo pongas a tu gusto, corto o largo.
Hay una colección de modelos diferentes para que elijas a tu gusto. Si deseas algo específico, puedes personalizarlo y te lo hacen sin problemas, se pueden escoger colores y formas, las combinaciones son infinitas! ¿Qué te parecen estos collares de lactancia? ¿Ya lo has probado? ¿Comprarías uno para tu bebé?

 

La leche materna después de los 6 meses NO es “Pura agua”

La alimentación de nuestro bebé es esencial para que pueda desarrollarse y crecer fuerte y sano. Por eso las madres siempre nos preocupamos, sobre todos las que son madres primerizas.

Muchas madres se preocupan por la “calidad” de su leche materna, porque desde hace mucho tiempo atrás existe un falso mito de que las madres pueden producir leche de mala calidad. Pero esto es totalmente FALSO.

Todas las madres producen leche materna excelente, con todos los nutrientes y vitaminas que el bebé necesita para crecer sano y fuerte. Una de las preguntas que más recibimos en nuestra página de vida prenatal es:

Si mi alimentación no es balanceada ¿Podré producir leche de buena calidad?
Si, si y más si. Tu leche será buena a pesar de eso, se ha comprobado que hasta las madres desnutridas y mujeres que viven en lugares de mucha pobreza y precariedad extremas producen leche materna de calidad, con todos los nutrientes que su bebé necesita.

Aunque tu dieta no sea balanceada y comas mal, puedes estar tranquila, ya que las células que se encargan de fabricar la leche siempre se las arreglan para extraer de las reservas materna todo lo necesario para que no le falte nada a tu bebé y pueda recibir todos los nutrientes y vitaminas que necesita.

Así que aunque usted sea una mujer con carencia nutricional su cuerpo siempre seguirá fabricando leche de calidad para su pequeño, por lo tanto es sumamente importante que aún no teniendo la dieta más balanceada del mundo sigan amamantando a sus bebés porque recibirán la leche más adecuada y le asegurará un crecimiento y una vida más saludable a su hijo.

¿En que momento la leche se convierte en agua o ya no alimenta a mi bebé?

“Tu leche ya no sirve” “es pura agua” Te suenan estos comentarios ¿verdad?

Estos son algunos de los comentarios que vas a escuchar de amigos, familiares e incluso algunos pediatras que nunca se actualizan.

La leche materna “no se convierte en agua” y nunca dejará de ser buena para tu niño. La leche siempre será de buena calidad para su bebé, y nunca pierde sus propiedades con el paso del tiempo, todo lo contrario, la leche va cambiando su composición según su bebé va creciendo para darle lo que necesita según su edad.

La OMS recomienda dos años de lactancia materna, los primeros 6 meses de vida de forma exclusiva (solo leche materna) y a partir de los 6 meses continuar la lactancia agregando otros alimentos a la dieta del bebé (alimentación complementaria).

Si en algún momento alguien te menciona esto, no le creas. La leche materna nunca deja de ser “leche” y siempre será buena para tu bebé, cree en ti, cree en tu cuerpo y cree en la naturaleza, Dios es sabio y no se equivoca.

Consejos:

  • Toma mucha agua 8-10 vasos al día, amamantar te dará mucha sed.
  • Toma mucho líquido para mantenerte hidratada (jugos, agua, leche..etc.).
  • Amamanta a libre demanda.
  • Evita comer cosas picantes y alimentos con mucha grasa.
  • Disfruta la lactancia, es un momento hermoso lleno de magia.

 

¿Cómo bajar de peso sin afectar la lactancia?

La nutrióloga Lorena Borghesi, explica que es poco aconsejable tomar medicamentos para adelgazar durante el amamantamiento. Además aconseja a las madres qué alimentos consumir y cuáles no.

Hay madres que, mientras están dándole pecho a su hijo, toman pastillas para bajar de peso. Lo que no saben es que esto es poco aconsejable por los especialistas. Así explicó la nutrióloga Lorena Borghesi, quien dijo que “durante la lactancia, las sustancias o fármacos que se encuentran en la sangre de la madre pueden ser traspasados a la leche que recibe el hijo.

Ninguno de los medicamentos disponibles actualmente y aceptados para el manejo del sobrepeso u obesidad han demostrado seguridad durante la lactancia, por lo que su uso en este período no es aconsejable”.

La nutrióloga explica que el bajar de peso mientras se amamanta al niño, varía en cada mujer, debido a que depende de diversos factores como: el estado nutricional antes del embarazo, la cantidad de kilos ganados en dicha etapa, el tipo de alimentación de la madre, la actividad física que realiza, el tipo y período de amamantamiento (si es pecho exclusivo o uso de rellenos) y la presencia de alguna patología.

También, recomienda no comenzar a hacer dieta antes de dos a tres meses después del parto.

“Si se trata de lactancia exclusiva, se gastan entre 500 y 600 calorías al día para producir la leche. Esto equivale aproximadamente a dos horas de actividad física aeróbica. Mientras más tiempo se amamante, más exceso de peso se perderá”, señala la doctora.

En cuanto a una pérdida de peso muy brusca, la nutrióloga explica que “una baja de peso excesivamente rápida en el post parto, puede acentuar la debilidad y la fatiga (que son condiciones propias de este período), aumentar la pérdida de masa muscular y la deficiencia de vitaminas y minerales. Por lo tanto, si se realizan dietas desequilibradas pueden poner en riesgo la cantidad y calidad de leche producida”.

Como explica la doctora Lorena Borghesi, los alimentos que debe consumir la madre que está dando pecho, para bajar de peso y a la vez alimentarse correctamente son:

  • Líquidos en abundancia, pero evitar los que contienen mucha azúcar: como las sodas y los jugos en alto contenido de azúcar.

Se deben priorizar las carnes magras (pollo sin cuero, posta, pavo, entre otros).
También se recomienda consumir pescados (sobre todo los grasos como salmón, atún, sardinas y truchas). Estos alimentos contienen aceites poliinsaturados, que favorecen el desarrollo neurológico del recién nacido.

  • Las frutas y verduras, deben estar idealmente crudas y con cáscara, para un mayor aporte de vitaminas y minerales.
  • Los lácteos descremados que aportan calcio.
    Proteínas de la leche, pero sin aportar grasa en exceso (leche descremada, yogurt dietético, ricotta y quesillo).
  • Cereales integrados, en vez de refinados.

En cuanto a lo que se debe evitar, la especialista recomienda dejar de lado:
Alcohol.

  • Exceso de aliños.
  • Finalmente, se debe tener presente que hay que comer varias veces al día, evitando ayunar por más de cuatro horas, a excepción de la noche. (En vez de comer 3 porciones de comida grande en un día), come 5 porciones pequeñas (incluyendo frutas).

Aprende a como aumentar una rápida cantidad de leche materna en 24 horas

La lactancia materna es muy importante y a veces pueden producirse situaciones que hagan imprescindible obtener con urgencia leche materna para poder suplementar al bebé. En este apartado encontrarás información sobre cómo aumentar de forma rápida y eficaz la producción de leche materna.

Razones para querer conseguir una rápida producción de leche materna:

Las circunstancias por las que una madre toma la decisión de suplementar a su bebé con su propia leche pueden ser muy variadas. He aquí algunos ejemplos:

  • El bebé ha perdido peso de forma excesiva, por lo que es necesario darle un suplemento y la madre decide hacerlo con su propia leche y evitar el uso de leche artificial.
  • La madre decide restablecer la lactancia materna tras un período sin amamantar, bien sea por decisión propia o por necesidad.
  • Madres de bebés prematuros o enfermos ingresados en el servicio de neonatología a las que se les solicite un rápido aumento del suministro de leche materna en poco tiempo para sus hijos.
  • Bebés en huelga de lactancia materna transitoria, durante la cual sus madres han realizado pocas extracciones, con lo que se ha reducido considerablemente su producción y que más adelante desean recuperar dicha producción para hacer lactancia materna diferida mientras el bebé supera la huelga y vuelve al pecho.

En qué consiste la técnica de la Extracción Poderosa:
La técnica Extracción Poderosa ha sido acuñada por la IBCLC Catherine Watson (Nueva York, EEUU) con el objetivo de ayudar a las madres a aumentar rápidamente su producción de leche materna.

Esta técnica consiste en hiperestimular el pecho con sacaleches, preferiblemente doble, realizando extracciones de 10 minutos en total (5 minutos por pecho si el sacaleches no es doble) cada hora o cada 45 minutos durante al menos veinticuatro horas y dejando un descanso nocturno no superior a las cuatro horas. Lo normal es que en las primeras extracciones los resultados sean nulos o mínimos.

Es importante saber que el esfuerzo de extraer leche materna hoy es para recoger resultados mañana o pasado mañana, no para el momento.
Por lo general, con la técnica Extracción Poderosa se obtiene un volumen aceptable de leche materna antes de que hayan transcurrido 48 horas desde el inicio del proceso. Las cantidades suelen doblarse de un día para otro.

Cómo funciona:
La hiperestimulación o extracción poderosa con sacaleches produce frecuentes picos de prolactina que disparan la eficacia de las glándulas mamarias y aumentan rápidamente la producción de leche materna. Por ello siempre es más eficaz sacarse leche con mucha frecuencia, poco rato cada vez, que extraerse leche durante mucho rato y pocas veces en total.

Un esfuerzo considerable:
El esfuerzo que supone realizar la extracción poderosa, aunque puede ser corto en días, es muy intenso en dedicación, ya que mientras dure el proceso la madre apenas tendrá tiempo para hacer otra cosa.

Necesitará mucha motivación, estar bien informada y contar con el apoyo de la familia y del entorno.

Durante unos días deberá dedicarse exclusivamente a sacarse leche, amamantar y cubrir sus necesidades más básicas de alimentación, higiene y sueño. Alguien debe cuidar de ella y del resto de necesidades del hogar.

Cómo proceder: el uso del sacaleches y la suplementación del bebé con leche materna

Si se decide realizar esta técnica, para conseguir aumentar la producción de leche rápidamente, hay que conseguir un sacaleches eficaz, preferiblemente eléctrico, a ser posible de extracción doble. Es importante que la copa se adapte al diámetro del pezón, de forma que éste no quede aprisionado ni tampoco muy holgado.

Se empieza usando el sacaleches durante 10 minutos en total cada hora o cada 45 minutos. Si se usa un sacaleches simple puede ser más efectivo cambiar de pecho cada pocos minutos hasta completar el total de 10. Durante la noche, las extracciones pueden ser cada 4-6 horas para que la madre pueda conciliar el sueño.

La leche materna extraída se puede administrar al bebé mediante la técnica de dedo-jeringa u otra que minimice la posible confusión tetina-pezón.

Al mismo tiempo, hay que amamantar directamente al bebé a demanda y con una frecuencia no inferior a 8 tomas a lo largo de veinticuatro horas, siempre procurando que el agarre sea indoloro y eficaz. Para ello es recomendable utilizar al máximo la posición ventral o biológica. Es importante que madre y bebé permanezcan muy cerca el uno del otro, día y noche.

A partir del momento en que se obtienen 15-20 ml/hora, pueden empezar a distanciarse las extracciones, estableciéndose sesiones de 20 minutos en total cada 2 horas.

Cuando se obtengan volúmenes de 40 ml cada dos horas, las extracciones pueden espaciarse hasta mantener de 6 a 8 extracciones de 30 minutos en total durante 24h.

Podemos usar el sacaleches antes, durante o después de que el bebé esté mamando, dependerá de nuestra comodidad. Es cierto que saldrá leche con más facilidad si se extrae de un pecho mientras el bebé mama del otro, pues él estimula el reflejo de salida de leche mejor que el aparato. Un bebé mamando siempre es más eficaz que un sacaleches.

Cuando ya se ha conseguido:
Una vez que el bebé ha recuperado el peso esperado o la madre ha recuperado una buena producción de leche, se pueden reducir paulatinamente las extracciones y la consiguiente administración de leche materna para continuar con la lactancia materna exclusiva y directa. Es buena idea comprobar durante el proceso que el bebé sigue ganando peso y orina con frecuencia.

¿Y si no funciona?
Se puede concluir que esta técnica no funciona si se han realizado durante 48 horas extracciones prácticamente cada hora excepto 4-6 horas durante la noche y no se ha logrado más de 100 ml/día en total.

La extracción poderosa es tan eficaz que si no funciona hay que sospechar una hipogalactia (baja producción de leche). En estos casos, hay que consultar lo antes posible al médico para que evalúe el problema y solicite las pruebas diagnósticas oportunas a fin de establecer la causa y pautar el tratamiento adecuado. Para más información, puedes consultar también a tu comadrona o a las asesoras del grupo de apoyo a la lactancia de tu localidad.

Este artículo fue realizado gracias a albalactanciamaterna .org puedes seguir explorando su sitio para más temas importantes de la lactancia. También puedes encontrarlos en Facebook como: Alba lactancia materna (@albalactanciamaterna).

Dos bolsas de leche materna de diferente color que demuestran que es un líquido “inteligente”

Una madre compartió una foto de dos bolsas de leche materna extraída con diferencia de tres días. Leche de la misma madre, pero muy diferente, un líquido inteligente que se adapta a las necesidades del bebé en todo momento, incluso cuando está enfermo.

Ashlee Chase, de Estados Unidos, tiene una bebé de siete meses, y aunque muchos le dicen que su leche ya no le alimenta, esta asombrosa foto demuestra que no sólo la sigue alimentando sino que se transforma para proteger a su hija. La de arriba es la leche que se extrajo cuando su hija estaba sana, y la de abajo, cuando su hija se había enfermado y tenía fiebre.

“¿Todavía amamantas a tu bebé de siete meses? Ella es demasiado mayor. Solo te está usando como chupete. Tienes que ponerla en su propia cama. ¿Por qué? La leche de arriba es de hace 3 días cuando Elliot estaba saludable. La de abajo es la leche que tomó hoy, después de enfermarse con fiebre, y le dió confort toda la noche.”

¿Por qué la diferencia de color?
La leche materna contiene todo lo que el bebé puede necesitar para su crecimiento y desarrollo, y presenta ciertas variaciones en su composición. Puede decirse que existen diferentes clases de leche materna, según la etapa de crecimiento.

Está compuesta por agua (un 88%), proteínas, hidratos de carbono, grasas, minerales y vitaminas. También contiene elementos traza u oligoelementos, hormonas y enzimas. La grasa es su componente más variable. Al principio de la toma, la leche es ligera y al final se vuelve cremosa, pues contiene de 4 a 5 veces más grasa.

Además, la leche materna es inmunoreguladora, es decir que estimula el desarrollo del propio sistema inmune del lactante en caso de infección.

También contiene muchos componentes antiinflamatorios e antiinfecciosos.

Al notar el cambio de color, la madre que compartió la foto llamó al pediatra de su hija para comentárselo. Este le explicó que el color amarillo más oscuro de la leche materna significaba que había “más grasa y anticuerpos en la leche” para ayudar a su hija a combatir la infección. Asombroso, ¿verdad?