Regreso a trabajar y el bebé rechaza el biberón ¿Qué hago?

Una madre de nuestra comunidad nos manda la siguiente Situación:

Regreso al trabajo y mi bebé de dos meses rechaza el biberón con mi leche o con leche de tarro. Hemos tratado de todo: que mi esposo le dé el biberón mientras yo estoy en otra habitación o dárselo yo en posición de lactancia.

Nada funciona, Solo llora y rechaza el biberón. Mi esposo y mi madre van a cuidar al bebé mientras estoy en el trabajo. Mi patrón me apoya y me permite extraerme la leche, pero ¿Qué saco si el bebé no quiere tomarse la leche que extraigo? ¿Cómo manejan otras madres esta situación?

Respuestas:
Sé cómo se siente usted! Tuvimos el mismo problema con nuestro hijo. Una semana antes de regresar al trabajo el todavía rechazaba el biberón. Me estaba enloqueciendo. Sé que usted ya intentó todo, pero quiero compartirle lo que me funcionó a mí:

1.- Salga de la casa. No solo del cuarto. Deje que su esposo o su madre intenten dar el biberón cuando usted no esté. Dé una caminada o vaya de compras. Estoy convencida de que el bebé sabe cuándo uno está cerca.

2.- Intente diferentes chupos. Ensayamos seis antes de que uno nos funcionara. Fue una tetina de caucho, de ortodoncia, la que finamente aceptó.

3.- Intente deslizar el chupo en su boca cuando todavía esté medio dormido. Es posible que intente succionar automáticamente antes de darse cuenta que no es usted. Nuestro hijo lo hizo.

4.- No se dé por vencida. Intente todos los días.

5.- Si todavía rechaza el biberón, intente que su madre o su esposo lleven el niño al sitio donde usted trabaja, para amamantarla durante el descanso de medio día. (si se lo permiten). En mi caso si lo permitían.

Otras respuesta de algunas madres de nuestra comunidad.

Esta situación es parecida a la que mi esposo y yo tuvimos que enfrentar cuando regresé al trabajo. Jessica tenía cuatro meses en ese momento y rechazaba el biberón. Intentamos cuando yo salía de la casa durante la hora de la comida, con mi esposo caminando mientras le daba el biberón, toda clase de chupos o tetinas, intenté darle el biberón yo… Nada funcionó.

Mi esposo terminó poniéndola en un cargador mientras le introducía un dedo en su boquita y con la otra mano le dejaba caer leche con un gotero. Como se podrán imaginar, era divertido verlo contorsionarse con sus brazos retorcidos en posiciones curiosas.

Afortunadamente, mi suegra que había sido Líder de la Liga durante 30 años y consultora de lactancia, nos contó que existe un “alimentador” con forma de dedo. Es una botella suave que se pone en la mano. En su base tiene un tubo que se sujeta al dedo de manera que el bebé succiona el dedo y el tubo a la vez.

Se puede dejar que el bebé succione con suavidad la leche o levantar un poco la botella para que reciba más cantidad de leche. Eso hizo el trabajo de mi esposo más fácil. Así pude ir al trabajo sin preocuparme si Jessica estaba tomando suficiente leche y ella tenía la recompensa de succionar de algo que tenía piel en lugar de hacerlo de un plástico. Fue nuestro salvavidas.

Betsy Hoffmeister – Seatle, Estados Unidos
Le sugiero intentar con una amplia variedad de chupos hasta que encuentre uno que le guste. También funciona si alguien más le ofrece el biberón a la niña y usted lo soporta mejor si se sale de la casa.

Mi esposo se sentía mejor si cargaba al bebé en posición de lactancia a la vez que caminaba por la casa.

Tengo que confesarlo, al comienzo me sentí un poco celosa, pero fue positivo a largo plazo. Vivo en el mejor de los mundos, puedo ser madre 24 horas al día al compartir la cama con mi bebé y poder amamantarlo. A la vez manejo mi negocio y tengo ayuda de la mejor niñera en el mundo.

Mi esposo apoya totalmente mi decisión de dejar que Isaac muestre el ritmo para el destete y pasarse a su propia cama y se ha convertido en el mayor defensor de la lactancia que conozco.

Tracey Waller – Bellbrook, Ohio, Estados Unidos
Mi consejo es que se relaje! Seis horas pueden parecer mucho, pero si su bebé es tan porfiado como el mío, es posible que espere a que usted regrese a casa. Puede usted verla en el descanso? Yo tuve suerte porque mi esposo podía traerla a la oficina a la hora del almuerzo. Fue muy creativo y lograba tenerla feliz sin alimentarla.

Creo que hasta se sintió aliviado cuando no tuvo la presión de la comida. Solamente se ponía a jugar con ella. Ella pasaba cinco horas al día sin amamantar y reponía el tiempo en las tarde y en la noche pues compartíamos la cama.

 

Ganó el peso que se esperaba y es saludable. No se deje seducir para darle sólidos antes de tiempo, para remplazar su leche. Nosotros lo intentamos a los cinco meses, pero nuestra hija no los recibió sino hasta que estuvo lista como a los siete meses.

Fueron meses estresantes en ese momento, pero mirando atrás no fue tan malo todo el desgaste que me generó.

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