Bebés descalzos: ¿Más felices e inteligentes?

Tu hijito se quitó los zapatos y ahí estás tú, otra vez renegando con lo que es una de las preocupaciones y enojos más frecuentes de las madres. Sin embargo, la ciencia sostiene que tu pesadilla coarta el crecimiento de los chicos. Mas, ¿qué se ha investigado respecto a los bebés descalzos?

En principio se habla de tres principios básicos: libertad, felicidad e inteligencia. De este modo, este polémico estudio que dio la vuelta al mundo echa por tierra la tendencia de calzar precozmente a los pequeños y destierra enquistados mitos como el resfriado, la educación y cuestiones físicas.

La investigación se titula “Podología preventiva: bebés descalzos, igual a niños más inteligentes” y fue impulsada por la Universidad Complutense de Madrid, España. Se sienten cómodos y felices, pueden explorar y desarrollarse correctamente, ¿por qué no dejarlos descalzos?

¿Qué dice la ciencia?
“El movimiento físico y el estimulo sensorial del bebé a través de los pies descalzos es factor de aceleración de maduración, del desarrollo propioceptivo y del desarrollo intelectual del niño”, indica Isabel Gentil García al inicio del informe.

Asimismo, a lo largo de esta investigación se critica la venta y publicidad de calzado para “preandantes”, en la misma medida que se ataca la excesiva recomendación pediátrica de calzar a los bebés, un acto aparentemente necesario solo para abrigar los pies.

Gentil García advierte que, al tapar el pie del chico, se lo priva tanto de toda información táctil como de la percepción de posición y movimiento del cuerpo en relación con el espacio. Según la experta, los bebés descalzos aceleran la maduración de las habilidades motoras, además de la coordinación visual y manual.

Así, a través de un enfoque interdisciplinar, enfatiza lo importante de dejar a los bebés descalzos y sostiene que los pies representan una vía que informa al bebé sobre su mundo exterior, conociendo entonces diferentes superficies y texturas.

El rol de los pies en esos bebés descalzos
Desde el ámbito de la neurología indican que los pies de los bebés son más sensibles al tacto que la mano hasta los diez meses, por lo que durante esos primeros meses de vida los pies cumplen una función esencial: experimentación y conocimiento del bebé mediante el contacto táctil.

Por eso mismo, el artículo de la Universidad madrileña aboga con insistencia por dejar a los bebés descalzos, dado que al calzarlos, se los priva de información perceptiva útil capaz de jugar un papel destacado en el sistema nervioso central.

Según las etapas de desarrollo de la inteligencia desarrolladas por Piaget, en el estadío sensomotriz es importante la manipulación, el movimiento y la organización de la información sensorial puesto que brindan una primera noción del yo, del espacio, del tiempo y de la causalidad.

Por este motivo se habla de los pies como verdaderos receptores privilegiados que contribuyen a un mejor desarrollo de la inteligencia del bebé, la cual es fruto de una compleja interacción entre el ambiente y el organismo en tanto que uno de los factores ambientales más interviniente es el autoconocimiento del propio cuerpo.

Además, los bebés descalzos que apoyan sus pies en todo tipo de superficies -incluso aquellas irregulares-, gozan de un mejor desarrollo muscular, dado que no cuenta con peso adicional a su cuerpo y gana en movimientos libres, lo cual garantiza un mayor control de su cuerpo.

Bebés descalzos, ¿para qué?
A todos los niños les encanta andar descalzos, tanto como estar desnudos, independientemente de las consecuencias que ésto pueda ocasionar en su salud, lo cual es la principal preocupación de los padres. Sin embargo, ésta costumbre no solo obedece a la comodidad del niño sino que también ofrece muchos beneficios:

Aumenta su autoconocimiento mediante la observación de los movimientos de sus dedos, el tacto y el olfato de la planta de sus pies.
Colabora en la formación del arco de la planta del pie, evitando el pie plano.

Facilita y estimula la caminata en los niños.

Brinda experiencias sensoriales al pequeño.
Evita bacterias y sudoración, por lo cual aleja hongos, callos y mal olor en los pies.

Bebés descalzos, niños más libres, inteligentes y felices
Los adultos suelen ponerse nerviosos al ver bebés descalzos, aunque los niños aman andar despojados de todos tipo de prendas. Precisamente, este estudio trae tranquilidad en torno a esta preocupación al demostrar que estos menores son más felices andando libres por la vida.

La investigación afirma que los bebés descalzos tienen un contacto más profundo con su entorno y perciben el mundo de otra manera. Al mismo tiempo, estos chicos descubren su cuerpo y lo conocen de una forma distinta en tanto lo ocupan para sentir el exterior.

“En el punto inicial del desarrollo de la inteligencia no existe una diferencia entre el yo y el mundo externo, se da todo en un bloque”, indican los especialistas. Pero, en ese “bloque” el preandante debe explorar y sentir directamente las texturas como parte de su aprendizaje.

Y tú, ¿conocías la importancia de permitir a tu hijo permanecer descalzo? Conociendo esta información, ¿dejarás de lado esos hermosos zapatitos que pensabas colocarle a tan corta edad? ¿Qué opinión te merece este estudio científico?

Este artículo fue realizado gracias a http://eresmama.com sigue explorando el sitio para ver más temas de tu interés.

5 cosas que debemos dejar de hacer en el embarazo: por el bien del bebé

La felicidad del embarazo ha llegado! Un nuevo miembro de la familia ya viene en camino para llenar el hogar de pura felicidad. Hoy queremos mencionar algunas cosas las cuales debes evitar durante la gestación para que el embarazo se desarrolle sin complicaciones.Como ya sabes, ahora no sólo eres tú! Ahora alguien más que depende de ti, por lo que debemos cambiar algunos hábitos o costumbres para evitar poner en riesgo la salud de tu pequeño en gestación.

Evita los alimentos crudos
Debes evitar comer alimentos crudos como huevos crudo, queso sin pasteurizar, pescado y jugos de frutas sin pasteurizar. Pero en especialmente las carnes. Aparte de que la carne a medio cocer puede estar contaminada con bacterias, hay una amenaza peor: el toxoplasma. Mucho más que los gatos, la carne cruda es la principal fuente de toxoplasmosis entre las embarazadas.

No al alcohol
Los expertos aconsejan evitar cualquier consumo de alcohol (vino, cerveza, whisky o cualquier otro) durante el embarazo por más mínimo que sea. Ya que muchos estudios han comprobado que esta sustancia tóxica daña el sano desarrollo cerebral del feto. Si tienes deseo de tomarte una cerveza, compra una 100% libre de alcohol, en muchos países venden. Pero asegúrate que en la etiqueta diga 0% alcohol.

Debes bajar el consumo de cafeína
Trata de disminuir el consumo de cafeína. La cafeína está presente en los refrescos negros como la coca cola y la Pepsi, en el café y té negro. Los estudios demuestran que consumir más de 150 mg de cafeína al día (una taza) incrementa el riesgo de aborto y favorece a las contracciones.

Cuidado con los excrementos del gato!
Si tienes un gato en la casa, pídele a otra persona que limpie la caja de arena por ti. Al hacerlo corres el riesgo de adquirir una infección llamada toxoplasmosis. Ahora bien, si no tienes quien te ayude a limpiar los desechos del gato, hazlo con mucho cuidado siempre usando guantes y lavando tus manos inmediatamente al finalizar. Mucho cuidado con pasar tus manos por los ojos, boca o nariz antes de lavar tus manos.

Evita los saunas o jacuzzi calientes
Debes evitar los saunas y los jacuzzis calientes. Aunque relajan, estos hábitos provocan problemas en el desarrollo del bebé. Así que evita el agua demasiado caliente y exponerte al sol por períodos largos de tiempo.
Fuente: http://vidaprenatalcenter.com

Carta a una mamá primeriza

Querida mamá primeriza/ mamá reciente:

Cuando tienes un bebé te dicen “disfruta de cada momento porque pasa en un instante”. Lo segundo es muy cierto, el tiempo vuela. Por eso, seguro que antes de que te des cuenta estarás en una fase similar a la que estoy con mi pequeño; con su lengua de trapo, sus monerías… pero también sus rabietas y afirmaciones de personalidad. Lo primero, lo de que disfrutes de cada segundo, es un absoluto sin sentido.

Porque cuando se acumula sueño, cuando tu bebé quiere estar en brazos pero tú anhelas unos pocos minutos para ducharte o tomarte un café caliente, no se puede disfrutar de cada instante. No te sientas mal por no estar disfrutando de cada segundo, porque yo diría que no hay madre que lo haga.

Esa frase hecha es un cliché, y solo las fotos de las revistas son capaces de transmitir esa idea. No creo que encuentres a una sola mamá, por mucho que adore a sus hijos y piense que son lo mejor de su vida -como yo misma lo pienso, y seguro que tú también-, que consiga disfrutar de todo instante de la maternidad.

Después de 10 años como madre y dos pequeñines, lo que yo tengo cada vez más claro es que, para poder disfrutar al máximo de todos los instantes posibles con nuestros peques, es importante dejar de pensar que el resto de familias son más felices o perfectas que la nuestra, y que los demás niños duermen, comen, o hacen lo que sea mejor que los nuestros.

Nos dan consejos por todas partes, escuchamos “todavía no…”, “aún le…” por activa y por pasiva. Pero, en el fondo, nadie disfruta de cada instante y todas las familias tienen sus propias circunstancias; todas tienen grandes momentos de felicidad y grandes momentos de sueño, estrés o sentimiento de “ayudaaaa”.

Si me sentara junto a ti y me preguntaras por mi opinión, te diría:

Disfruta lo que puedas, pide ayuda o apoyo para lo que no puedas disfrutar, e intenta recordarte siempre que lo mejor eres tú y que el tiempo vuela, por lo que pronto echarás muchas cosas de menos que ahora estás deseando que pasen.

Sí, puede sonar a surrealista pero ahora que mis peques duermen más o menos del tirón, el otro día en mitad de la noche sentí la necesidad de despertarme, ir a su cuarto, y sentarme junto a ellos para acariciarles un rato y observarles durmiendo. Por un instante deseé que se despertaran, para poder cogerles en brazos y acunarles un rato y que se durmieran conmigo.

Yo, que tanto tiempo he anhelado tener una noche durmiendo del tirón, y ahora estaba ahí pensando en si se podrían despertar un instante.

No intentes disfrutar de cada instante porque es imposible, pero intenta disfrutar de todo lo que puedas sin preocuparte del qué dirán o cómo son otros, las apariencias engañan mucho.

Y para los instantes en los que no puedas disfrutar, seguro que hay mucha gente deseando apoyarte, y no por pedir apoyo o un rato de descanso, eres peor madre o quieres menos a tu bebé.

Lo mejor para tus hijos eres tú, y siempre lo serás, al margen de que no disfrutes de cada instante o sí, al margen de que otros parezcan más felices o su maternidad parezca más fácil.

Casi todos los mediodías, al pasar hacia casa con mi peqeño, te suelo ver sentada en un banco con tu bebé pequeñito. Si tuviera que adivinar, diría que tiene cerca del mes y medio, y no es de los que duerme del tirón.

Suelo tener la impresión de que me miras cuando pasamos, y tu cara me suele dar la sensación de querer decir “cuándo llegaré yo a esa fase en la que no tengo que estar con la teta fuera todo el tiempo, estar algo más descansada o disfrutar más de la maternidad…

Varias veces me han dado ganas de sentarme junto a ti un momento y charlar. Pero no sé si es lo que te apetece en ese instante, y a mi no me gusta invadir la vida de los demás. Por eso, nunca me he atrevido a hacerlo.

Hoy me he animado a escribirte por aquí. A ti, y de paso a cualquier otra mamá primeriza o recién estrenada, a quien le pueda gustar leer esto. A ver si algún día me siento junto a ti, o mejor, si pronto te veo y tu cara me transmite esa paz que toda mamá merece sentir, sin presiones de terceros ni de estereotipos sociales.

Si conoces alguna otra mamá, como la que yo veo en el banco muchos días, a las que creas que estas palabras les puedan inspirar, siéntete libre de compartirlas. Otras mamitas también necesitan leer cosas que le hagan sentir bien, no olvides compartir.

Esta es la razón por la cual las mujeres embarazadas no deben dormir boca arriba según los expertos

Siempre se ha dicho que la mejor forma para dormir de una mujer en embarazo es recostada del lado izquierdo, con lo que tendrás mayor comodidad y protegerá el bienestar del bebé. Esta posición facilita que la sangre circule y se evitan complicaciones como los edemas propios de la gestación e, incluso, se dice que ayuda a prevenir la aparición de las venas varice.

Pero, ¿por qué se sugiere dormir del lado izquierdo? Lo que sucede es que en el lado derecho está la vena cava, la mayor en el cuerpo humano, y si duermes de este costado se corre el riesgo de presionarla y trancar el paso normal del oxígeno al bebé.
​Al respecto, la Universidad de Auckland en Nueva Zelanda realizó una investigación que arrojó varios hallazgos frente al tema, encontrando algo muy importante relacionado con la vida del feto. Se descubrió que las mujeres que duermen de espaldas o boca arriba en los últimos tres meses de embarazo, tienen mas dificultad para respirar y poder conciliar el sueño.

El estudio, también encontró que ir a dormir acostado boca arriba se ha asociado con un aumento de 3,7 veces en el riesgo general de sufrir un retraso mortinato, después de las 28 semanas de embarazo, independientemente de otros factores de riesgo comunes que pueden desembocar en muerte fetal.

El solo dormir del lado izquierdo tiene el potencial de reducir la mortinatalidad tardía en aproximadamente un 9 por ciento

Esta investigación confirma los hallazgos de un estudio anterior, también de la Universidad de Auckland, el primer estudio internacional que identificó la posición del sueño materno al final del embarazo, como factor de riesgo para el feto, ya que le llega menos oxígenos y recibe menos nutrientes de lo que necesita.

Sin embargo, cabe decir que la sugerencia en la posición para dormir, cubre también los primeros tres meses del embarazo, por lo que el llamado es a que también, en este primer trimestre, se trate de dormir de medio lado, hacia el costado izquierdo como medida preventiva.

Entre los beneficios de dormir de lado se cuentan el poder conseguir una buena respiración y mantener buenos hábitos de sueño.

“Ahora que hemos confirmado nuestros hallazgos anteriores, se debe considerar la educación de salud pública que aliente a las mujeres a dormirse del lado izquierdo en los últimos tres meses de embarazo”. Esta simple intervención tiene el potencial de reducir la mortinatalidad tardía en “aproximadamente un 9 por ciento”, dice la profesora McCowan.

“Nuestros hallazgos tienen sentido ya que acostarse boca arriba al final del embarazo se asocia con efectos físicos que pueden comprometer el bienestar del bebé. Estos incluyen una reducción en el gasto cardíaco de la madre (la cantidad de sangre bombeada por el corazón por minuto), un flujo sanguíneo reducido al útero y niveles más bajos de oxígeno en el bebé”.

Dormir boca arriba también está relacionado con la respiración perturbada por el sueño (ronquidos) y la apnea obstructiva del sueño, que se han asociado con complicaciones del embarazo.

McCowan dice que si bien algunas parteras, obstetras y educadoras en el parto ya están aconsejando a las mujeres embarazadas que no duerman boca arriba, una campaña más formal sería útil para que todas las mujeres embarazadas y las madres reciban consejos consistentes.

El llamado de entidades y gobiernos debe ser a que las mujeres embarazadas dejen de dormir boca arriba, ya que esto no permite que llegue la cantidad de oxigeno y nutrientes que necesita el bebé.

Carta a una futura mamá

Para ti, mi amiga del alma que pronto serás mamá y conocerás el mundo de una forma totalmente distinta. Nunca más serás la de antes. Conocerás una nueva versión de ti, que pondrá por delante de cualquier cosa las necesidades de otra personita (tu bebe), antes que las tuyas o las de nadie. Porque así somos las mamás en el amor de madre no existe el egoísmo. Somos y damos todo por nuestros hijos.

Vive tu propia historia. No escuches todo lo que te dicen, a la gente le encanta dar consejos, opinar y hacer comentarios que nadie les pidió. Tu haz las cosas como tu las sientas, confía en tu instinto porque solo una mamá sabe que es lo mejor para su bebé. Muchas veces los nervios y la incertidumbre hace que no nos escuchemos y dudemos de nosotras mismas. Escúchate y confía en ti, no tengas miedo.

No pienses demasiado, siente. Deja la razón y la cabeza de lado. Fluye y déjate llevar por lo que sientes. A veces la cabeza es el peor enemigo, nos estresa, no nos deja descansar (porque no paramos de preguntarnos si lo estamos haciendo bien) y nos hace cuestionarnos todo. ¿Estaré produciendo suficiente leche?, ¿Tendrá frio? ¿Tendrá hambre?

Pide ayuda. No quieras hacerlo todo sola, pide ayuda cuando la necesites. Es agotador y es importante contar con una red de apoyo, que esté allí sobre todo para cuidarte a ti porque tu vas a cuidar a tu bebé, pero también necesitarás que te apoyen y apapachen para que tengas energía para dar lo mejor de ti a tu bebé.

Cárgalo todo lo quieras y aprovecha esas siestas en posición ranita que hará encima tuyo. Crecen rapidísimo y además acuérdate que estuvo dentro tuyo 9 meses tu eres lo que mejor conoce y la persona que le dará la protección y seguridad que necesita. Aprovecha todos los momentos, no se va a “malacostumbrar a brazos”.

Los bebes lloran es su forma de comunicarse, no te pases de vueltas creyendo que sufre. Solo te está comunicando que algo le pasa y que necesita de ti. Seguramente llora por una de estas cosas: tiene hambre, tiene gases, tiene pañal sucio, tiene sueño o simplemente quiere que lo engrías y le des amor. Vas descartando hasta que se calme.

Si tu estas relajada lo lograrás entender y calmar. Alguna vez escuché: de padres estresados hijos llorones

Ya iras descubriendo y aprendiendo cosas nuevas todos los días. Los hijos son grandes maestros de la vida. Vive tu propia historia, las experiencias de otros pueden ayudar pero vive las tuyas que además de ser propias serán únicas.

Como siempre te digo estoy muy orgullosa de ti y no tengo duda que serás una excelente mamá. Dedicada, amorosa y cariñosa. Confía en tu instinto, confía en ti y no busques la perfección solo la paz y felicidad.

Lo nuevo siempre da miedo, a nadie le gusta la incertidumbre y no tener las cosas bajo control (sobretodo a ti jaja control freak). Pero ya crearán juntos su dinámica que de todas maneras será caótica pero increíble! Ser mamá será lejos de lo mejor que te paso en la vida ya verás

Te quiero mucho futura mamá! No olvides compartir con una amiga embarazada.

Video que muestra un nacimiento por cesárea humanizada

Un video que muestra el nacimiento de un bebé por medio de una “Cesárea humanizada” en facebook, donde cuenta con más de 2.3000.000 de visitas, desde que fue publicado el martes en un artículo de el diario británico Daily mail.

En la descripción del video Shopie Messager cuenta que una de sus amigas tuvo que cambiar de hospital porque no quisieron ayudarle a cumplir sus deseos a la hora del parto.

Pero para suerte de la mujer se encontró al doctor Andy Simm, en el hospital de la ciudad de Nottingham (Inglaterra), quien no solamente tuvo compatibilidad con su deseo de tener una “cesárea natural” , sino que grabó el parto para educar a otros profesionales de salud.

Un parto por “Cesárea humanizada” es una nueva técnica que se practica en algunos hospitales del Reino Unido, que tiene como fin acercarse más al parto natural.

El procedimiento es similar a una cesárea normal, pero los medicos no halan al bebé sino que este sale solo a su debido tiempo.

El video muestra al recién nacido retorciéndose progresivamente para poder salir por si solo a través de una incisión hecha durante la cesárea.

Nota: Este video del nacimiento de un bebé a través de una “cesárea humanizada” puede sensibilizarte.

La mejor forma de bañar a un recién nacido

La manera de bañar a un bebé antes de la caída del cordón es distinta a como lo hacemos después. La razón es que, para evitar posibles infecciones y que el ombligo se mantenga lo más seco posible para su correcta cicatrización, no conviene sumergir el cuerpo del bebé en el agua. Antes de la caída del cordón umbilical es preferible no bañar al bebé por inmersión.

Podemos colocar al bebé en la bañerita con un poco de agua con jabón para bebés en el fondo, y mediante una esponja limpia ir lavando al recién nacido por partes, dejando los genitales para el final. El cordón tiene que limpiarse y curarse específicamente, por lo que no es necesario insistir en él durante el baño, pero no sucede nada si se moja y después lo secamos concienzudamente.

También hay quien prefiere bañar al bebé “en seco” (“el lavado del gato”), sobre una superficie seca (cambiador, cama…) y con un paño húmedo realizar una limpieza del cuerpo del bebé. Si usamos esponja en este caso, debería estar muy poco empapada si no queremos que gotee.

Además hay especialistas que no desaconsejan el baño del bebé sumergiendo el cuerpo en el agua, siempre que sea un baño corto y por supuesto después sequemos bien el cordón.

De todas formas, el baño por inmersión, del que hablaremos ampliamente en esta serie de cuidados del recién nacido, se puede retrasar hasta dos o tres días después de la caída del cordón, cuando el ombligo ya no presenta sangrado leve ni secreción alguna y el riesgo de infección se reduce considerablemente.

Consejos para el baño del recién nacido: primeros días
En cualquier caso, lavemos al bebé como lo lavemos, éstos son los consejos comunes. Empezando por que la inseguridad lógica de los primerizos desaparecerá enseguida si nos organizamos con tranquilidad y afrontamos este momento como uno más de cercanía y apego al bebé:

 

La temperatura del agua ha de ser la adecuada, entre 34-37 grados centígrados. Podemos comprobar que no queme ni esté fría introduciendo la parte interna de nuestra muñeca, el dorso de la mano o el codo si no tenemos termómetro de baño.

También hemos de cuidar la temperatura ambiente, que debe ser de 22 a 25 grados centígrados, y evitar las corrientes de aire.

Debemos tener todo lo necesario para el baño preparado a nuestro alcance: esponja, toalla, jabón, ropa, cepillo…

No podemos dejar solo al bebé ni un momento.
Los jabones y el champú deben ser neutros y poco perfumados, pero podríamos bañar al bebé sólo con agua, especialmente en bebés con tan pocos días de vida.

Conviene que la esponja sea natural y especial para bebés.
Se desnuda al bebé y se le limpia la zona del pañal antes de introducirlo en la bañera.

Los primeros días no conviene bañar al bebé en una bañera grande, además de difícil resulta peligroso.
La bañera o la superficie donde lo vayamos a asear han de estar limpias.

Se ha de sujetar firmemente al bebé, al tiempo que con delicadeza.

La mejor postura para bañar al bebé si lo realiza una sola persona es mantener con un brazo su espalda de manera que el bebé apoye su cabeza en el antebrazo, sosteniéndole por la axila y hombro; así nos queda libre la otra mano y el bebé está semiincorporado.

El orden a seguir para el lavado es de arriba hacia abajo, empezando por la cabeza y acabando por los genitales.

Los ojos, la nariz y los oídos se tienen su propio proceso de limpieza, por lo que no hay que insistir en ellos.

No hay que lavar ni mojar especialmente el cordón, tampoco frotarlo.
Si le hablamos durante el baño, el bebé estará más tranquilo al escuchar nuestra voz.

Después del baño hay que secar muy bien todo el cuerpo del bebé, especialmente entre los pliegues y la zona del cordón, sin frotar. El secado de la delicada zona del cordón se realiza mediante toquecitos suaves.

Para el secado podemos usar dos toallas de algodón, una más grande para el cuerpo y una pequeña para la cabecita y zonas sensibles.

Recordamos los consejos para vestir al bebé recién nacido, pues es el siguiente paso tras el baño, antes de que el bebé se enfríe.

Aprovechemos la hora del baño para revisar a al bebé para descartar erupciones, inflamaciones u otros problemas que de otro modo quedan más ocultos.

Pero sobre todo aprovechemos la hora del baño para disfrutar de él y que nos sienta cerca.

La mayoría de los bebés afrontan esta nueva experiencia de recién nacidos con gusto, pero no hay que desanimarse si el bebé llora en los primeros baños, ya que es lógico que le asuste lo desconocido. Pronto se acostumbrará y lo disfrutará como nosotros.

Finalmente, señalamos que el baño antes de la caída del cordón umbilical es un momento muy especial de contacto entre los padres y el bebé estos primeros días de vida del pequeño, por lo que tomárselo relajadamente y disfrutar del momento es muy aconsejable. Por supuesto, también preparar la cámara de fotos para hacerlo más inolvidable si cabe.

Conoce todo sobre la angustia de separación de los bebés

Entre los 6 y 12 meses de edad es muy frecuente que los bebés se tornen ansiosos o se aferren a la madre.

Muchas mamás se sorprenden porque su bebé acepta estar en los brazos de cualquier persona durante sus primeros meses de vida. Sin embargo, los bebés entre los ocho y doce meses de edad parecen volverse más huraños y lloran si alguien desconocido intenta cargarlos, puede que también lo hagan con sus abuelos o tíos con los que convive habitualmente.

¡No me dejes! Tengo miedo

Si de pronto tu bebé llora mucho durante el día y se despierta más veces durante la noche y además sólo quiere estar en tus brazos, no lo tomes como un retroceso en su desarrollo. Se trata de la primera conciencia de separación o desprendimiento de su vida, lo cual se conoce como angustia de separación.

El conocimiento que tiene el bebé del mundo es muy limitado. Los primeros seis meses no se ve así mismo como un individuo, sino se percibe como parte de la persona que lo cargue.

Alrededor de los 6 meses e incluso antes, el niño empieza a darse cuenta que tiene su propio cuerpo y es capaz de desplazarse. Esto le da curiosidad pero también mucho temor.  Además empieza a darse cuenta que necesita más que nunca de ti para sobrevivir en este mundo.

En esta etapa, tu bebé piensa que si desapareces de su vista nunca regresarás, así que si no te ve llora. Esta conducta alcanza su grado máximo alrededor de los 18 meses.

La angustia es un proceso normal, puede durar unos cuantos días, algunas semanas o incluso meses, dependiendo de cada bebé.

Ayúdalo a superar esta etapa

Abrázalo y consuélalo cuando llore, dile que estás con él y que todo está bien
Cuando vayas a salir y tengas que dejar al bebé al cuidado de otra persona, no lo engañes; es preferible que vea que te vas, pero que luego vuelves

También es importante irte preparando poco a poco cuando vayas a salir; es decir: no es recomendable estar a la mitad de una actividad con el bebé y sorprenderlo bruscamente para salir corriendo.

Antes de esta etapa, puedes acostumbrar a despedirte de tu bebé desde la puerta o la ventana, dejándolo con la persona que se hará cargo de él en tu ausencia. Si se hace de esto una costumbre, el bebé lo aceptará más fácilmente cuando llegue el período difícil.

También puedes darle algún juguete que le sea conocido, para que lo acompañe mientras tú regresas.

Es recomendable que durante esta etapa no haya cambios trascendentes en la dinámica familiar, tales como un cambio de casa, un nuevo trabajo, un viaje o un cambio de persona para cuidarlo cuando tú no estás con él.

Puedes ayudarlo con juegos como desaparecerte detrás de algún mueble y reaparecer, esto lo hará reír y entender gradualmente que la separación es momentánea, le ayudará a entender que tú regresarás siempre.

Lo más importante es no angustiarse. Esta etapa es pasajera y todos los niños atraviesan por ella.

Regreso a trabajar y el bebé rechaza el biberón ¿Qué hago?

Una madre de nuestra comunidad nos manda la siguiente Situación:

Regreso al trabajo y mi bebé de dos meses rechaza el biberón con mi leche o con leche de tarro. Hemos tratado de todo: que mi esposo le dé el biberón mientras yo estoy en otra habitación o dárselo yo en posición de lactancia.

Nada funciona, Solo llora y rechaza el biberón. Mi esposo y mi madre van a cuidar al bebé mientras estoy en el trabajo. Mi patrón me apoya y me permite extraerme la leche, pero ¿Qué saco si el bebé no quiere tomarse la leche que extraigo? ¿Cómo manejan otras madres esta situación?

Respuestas:
Sé cómo se siente usted! Tuvimos el mismo problema con nuestro hijo. Una semana antes de regresar al trabajo el todavía rechazaba el biberón. Me estaba enloqueciendo. Sé que usted ya intentó todo, pero quiero compartirle lo que me funcionó a mí:

1.- Salga de la casa. No solo del cuarto. Deje que su esposo o su madre intenten dar el biberón cuando usted no esté. Dé una caminada o vaya de compras. Estoy convencida de que el bebé sabe cuándo uno está cerca.

2.- Intente diferentes chupos. Ensayamos seis antes de que uno nos funcionara. Fue una tetina de caucho, de ortodoncia, la que finamente aceptó.

3.- Intente deslizar el chupo en su boca cuando todavía esté medio dormido. Es posible que intente succionar automáticamente antes de darse cuenta que no es usted. Nuestro hijo lo hizo.

4.- No se dé por vencida. Intente todos los días.

5.- Si todavía rechaza el biberón, intente que su madre o su esposo lleven el niño al sitio donde usted trabaja, para amamantarla durante el descanso de medio día. (si se lo permiten). En mi caso si lo permitían.

Otras respuesta de algunas madres de nuestra comunidad.

Esta situación es parecida a la que mi esposo y yo tuvimos que enfrentar cuando regresé al trabajo. Jessica tenía cuatro meses en ese momento y rechazaba el biberón. Intentamos cuando yo salía de la casa durante la hora de la comida, con mi esposo caminando mientras le daba el biberón, toda clase de chupos o tetinas, intenté darle el biberón yo… Nada funcionó.

Mi esposo terminó poniéndola en un cargador mientras le introducía un dedo en su boquita y con la otra mano le dejaba caer leche con un gotero. Como se podrán imaginar, era divertido verlo contorsionarse con sus brazos retorcidos en posiciones curiosas.

Afortunadamente, mi suegra que había sido Líder de la Liga durante 30 años y consultora de lactancia, nos contó que existe un “alimentador” con forma de dedo. Es una botella suave que se pone en la mano. En su base tiene un tubo que se sujeta al dedo de manera que el bebé succiona el dedo y el tubo a la vez.

Se puede dejar que el bebé succione con suavidad la leche o levantar un poco la botella para que reciba más cantidad de leche. Eso hizo el trabajo de mi esposo más fácil. Así pude ir al trabajo sin preocuparme si Jessica estaba tomando suficiente leche y ella tenía la recompensa de succionar de algo que tenía piel en lugar de hacerlo de un plástico. Fue nuestro salvavidas.

Betsy Hoffmeister – Seatle, Estados Unidos
Le sugiero intentar con una amplia variedad de chupos hasta que encuentre uno que le guste. También funciona si alguien más le ofrece el biberón a la niña y usted lo soporta mejor si se sale de la casa.

Mi esposo se sentía mejor si cargaba al bebé en posición de lactancia a la vez que caminaba por la casa.

Tengo que confesarlo, al comienzo me sentí un poco celosa, pero fue positivo a largo plazo. Vivo en el mejor de los mundos, puedo ser madre 24 horas al día al compartir la cama con mi bebé y poder amamantarlo. A la vez manejo mi negocio y tengo ayuda de la mejor niñera en el mundo.

Mi esposo apoya totalmente mi decisión de dejar que Isaac muestre el ritmo para el destete y pasarse a su propia cama y se ha convertido en el mayor defensor de la lactancia que conozco.

Tracey Waller – Bellbrook, Ohio, Estados Unidos
Mi consejo es que se relaje! Seis horas pueden parecer mucho, pero si su bebé es tan porfiado como el mío, es posible que espere a que usted regrese a casa. Puede usted verla en el descanso? Yo tuve suerte porque mi esposo podía traerla a la oficina a la hora del almuerzo. Fue muy creativo y lograba tenerla feliz sin alimentarla.

Creo que hasta se sintió aliviado cuando no tuvo la presión de la comida. Solamente se ponía a jugar con ella. Ella pasaba cinco horas al día sin amamantar y reponía el tiempo en las tarde y en la noche pues compartíamos la cama.

 

Ganó el peso que se esperaba y es saludable. No se deje seducir para darle sólidos antes de tiempo, para remplazar su leche. Nosotros lo intentamos a los cinco meses, pero nuestra hija no los recibió sino hasta que estuvo lista como a los siete meses.

Fueron meses estresantes en ese momento, pero mirando atrás no fue tan malo todo el desgaste que me generó.

Fajas post cesáreas: 5 cosas que debes tener en cuenta

La pregunta que las madres más se hacen ¿Qué tipo de faja es la más adecuada…? Te explicamos todos los detalles porque la recuperación abdominal de una parto por cesárea es posible, pero necesita cuidados especiales.

Cómo se recupera el útero tras una cesárea

En este caso, el nacimiento del bebé se produce mediante la apertura quirúrgica tanto del abdomen como de la pared uterina. El posparto no sólo es más molesto, sino que puede traer más complicaciones.

La involución uterina, es decir, la disminución de tamaño del útero a su posición más o menos normal, también se produce de manera más lenta, además, como se ha abierto de manera artificial, se precisa, que el propio útero ponga en marcha su mecanismo de contracción y que se vaya reduciendo lentamente.

En el posparto de cesárea no se emplean fármacos uterotónicos, la medicación que favorece la contracción del útero.

Faja posparto: después de la cuarentena

Si quieres ponerte faja en el posparto de una cesárea debes esperar una cuantas semanas. Puede emplearse tras cumplirse la cuarentena, los cuarenta primeros días del puerperio. Así permites que el útero haya adquirido su posición de una manera más fisiológica, por sus propios medios, aunque haya tardado más que en el caso de un parto vaginal.

Qué faja usar tras una cesárea

En cuanto al tipo de faja, en el caso de las mujeres con una cesárea no hay problema si desean emplear una faja entera, puesto que no existen puntos en el periné.

Y la herida quirúrgica de la cesárea, tras 40 días, por lo general, está bastante bien cicatrizada. Pero el empleo de la faja no es el único método que puede ayudarte para reducir esos centímetros del perímetro abdominal que te sobran tras tu parto.

Haz abdominales hipopresivos

La realización de ejercicio físico que refuerce la musculatura abdominal es una de las partes fundamentales de esta recuperación. Clásicamente todas las mujeres, se ponían a realizar abdominales en el gimnasio, sin saber que estos pueden empeorar un dato tan importante en la recuperación posparto como es el suelo pélvico: al aumentar la presión intra abdominal, pueden aumentarse los pequeños o grandes prolapsos acaecidos durante la gestación y el parto, e incrementar el riesgo de incontinencias urinarias de esfuerzo.

Te aconsejamos que realices abdominales hipopresivos, que no sólo mejoran la musculatura de la pared abdominal, sino también favorecen la recolocación de la espalda (ciertamente perdida durante la gestación) y mejora el suelo pélvico de manera notable. Lo ideal es que hagas los hipopresivos con monitores especializados (para aprender bien la técnica) o también durante clases de otras técnicas, como es el Pilates, que incluyen estos ejercicios en su entrenamiento.

Paciencia y mucho ánimo

Esperamos que todo lo que te hemos explicado pueda ayudarte en el día a día de tu recuperación tras el parto, que, aunque es uno de los momentos más felices de tu existencia, también es muy duro, porque físicamente no te encuentras como previo al embarazo y mentalmente te puede inundar el cansancio. No dejes que la fatiga llene tu corazón y ponte manos a la obra para que te sientas realmente como eres, una mujer bella, completa y feliz.